Luego de varios años de intenso trabajo con entrenadores foráneos se volvió a apostar a la gente del club y el resultado fue muy positivo, durante este 2011 se vio a una Primera peleando en todos los frentes y consiguiendo los objetivos planteados a principio de año.
Se vivió un muy buen año en general, logrando importantes resultados, ganando cantidad de partidos de visitante, quedándose con uno de los clásicos luego de algunos años de traspiés y lo más importante, se consolidó un grupo que llevó al plantel hacia delante.
El cuerpo técnico puso mucho trabajo y se dio énfasis a la identificación del equipo con la historia del club, trasmitiendo la mística que debe tener un equipo de Los 50.
Bajo este precepto se fueron sumando jugadores, muchos con historia y formados en el club y también se enriqueció el plantel con jugadores llegados de otras ciudades.
Durante todo el año, con muchos viajes de por medio, se presentaron intermedia y primera con suplentes y variantes en manos de los entrenadores.
El 2012 que se avecina puede ser aun mejor si se profundiza este modelo de trabajo y se suman algunas cuestiones que siempre hay q mejorar, pero no cabe duda que el camino es el trazado, con mucha humildad y organización.
Las juveniles también ratificaron este crecimiento con un muy buen año de competencia, quedando por pocos puntos afuera del torneo de “arriba” pero mostrando un avance muy destacado en cada categoría, se nota el trabajo en la formación de los niños y jóvenes.
El trabajo de entrenadores, managers y coordinadores fue excelente, apoyando a los chicos en todo momento y formándolos como jugadores y personas.
Los mas chicos, los infantiles, tuvieron un año con mucha competencia, recibiendo a muchos clubes y viajando también por distintos clubes de Buenos Aires y la zona, queda la frutilla del postre para los que viajan a Rosario en este cierre de año. Pero los chicos tuvieron un año “movidito”, divirtiéndose y jugando mucho rugby.
El número de fichas que tuvo el rugby infantil fue muy bueno, con muchos chicos que se acercaron a conocer el club y le fueron tomando el gustito al deporte y a la camiseta.
El club fue acompañando este crecimiento con obras y trabajando para que no le falte nada a los chicos, tanto en material para entrenamiento como en instalaciones.
Se despide el 2011 y el rugby de Los 50 se muestra solidó, trabajando incansablemente y con un futuro prometedor.